José Villegas Cordero, Sevilla, 1844 – Madrid, 1922
Óleo sobre tela
La obra pertenece a la etapa madrileña de Juan Villegas Cordero. A comienzos del siglo XX y tras una estancia en Italia, regresó a España para ocuparse de la dirección del Museo del Prado, hacia 1901. En este período, el artista, discípulo de José Romero y Eduardo Cano, amplió su repertorio temático aproximándose a las tendencias que le eran contemporáneas.
Entre 1905 y 1906, la crítica artística visitó el estudio del pintor para conocer su última producción. Las cautivadoras y desenfadadas figuras femeninas allí vistas llamaron la atención de la prensa. Bailaoras y mujeres andaluzas consolidaron una línea estética propuesta por el autor.
Los rasgos regionales, las vestimentas y las costumbres fueron tema para el realismo español. Sus lienzos expresaron “tipos” afines a la pintura de género que recogió personajes y escenarios españoles, en una búsqueda pictórica de suelta pincelada y juegos lumínicos, persiguiendo el gesto espontáneo, real y fugaz.
La obra de Villegas, sin embargo, se aleja un poco del estricto costumbrismo en esta figura y se acerca a la modelo con un renovado interés. Espontáneo y vital, su aproximación da a la imagen una calidad diferente a las ya repetitivas representaciones de la mujer española o mujer andaluza.
En Milagros, la bailaora, el autor explora la pincelada suelta en el tratamiento del personaje y del fondo. A pesar de su técnica empastada y ágil, Villegas no olvida los detalles del vestido, la textura de los paños, la expresión del personaje que se construye a través de manchas.
La bailaora con traje flamenco de volantes, zapatos rojos de tacón alto y mantón de flecos, desafía con desaire la mirada del espectador. El espacio subraya su presencia a través de una antigua solución plástica: el segundo plano se abre por el lateral izquierdo y la pincelada allí se diluye, el color de apagados contrastes crea un nuevo espacio casi irreal.
La pintura se presentó en la Exposición Española de Artes e Industrias Decorativas que tuvo lugar en la ciudad de México en 1910 durante las fiestas del Centenario de la Independencia. Junto a la obra de Villegas se expusieron lienzos de artistas como Sorolla y Zuloaga, importantes exponentes de la pintura española a principios del siglo XX.
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Texto : Rebeca Kraselsky - Curadora del MNSC
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