Pedro Berruguete (1450-1504)
La Adoración de los Reyes Magos, s.f.
Óleo sobre tabla
“Uno magos vinieron del Oriente a Jerusalén” es lo que se le en el Evangelio de mateo sobre los visitantes que, siguiendo una estrella, viajaron desde tierras lejanas para adorar al Niño Jesús. Ante su presencia, postrados, “le ofrecieron presentes de oro, incienso y mirra”. A lo largo de los siglos, la corta referencia de la Biblia, fue enriquecida con relatos apócrifos y versiones locales o regionales que colaboraron al enriquecimiento de las imágenes del pasaje.
La Adoración de los Reyes Magos perteneció a un anticuario madrileño y fue adquirida por Alberto Pani en 1933, por encargo del Gobierno mexicano. Desde 1968 forma parte del acervo del Museo Nacional de San Carlos.
El pintor castellano Pedro Berruguete trabajó en su natal Castilla y, de acuerdo a los especialistas, viajó a Italia entre 1470 y 1480. Su obra es el resultado de la síntesis de formas diversas, provenientes de las tradiciones flamenca e italiana y se le ha considerado el introductor del renacimiento en España.
La obra del acervo del Museo Nacional de San Carlos muestra a la Virgen que sostiene al Niño Jesús quien recibe, por parte de uno de los reyes, oro en un cofre. El rey se postra frente al Niño, mientras los otros dos observan la escena de pie. Los Reyes Magos portan ricos atuendos: el personaje del centro lleva un vestido para el que el autor utilizó profusamente el dorado, reminiscencia de la pintura medieval; los otros dos ostentan coronas que aluden a la riqueza de su origen. En el segundo plano, en la parte superior derecha, se distingue un paisaje.
La composición que juega en planos espaciales, hasta la lejanía trabajada en azules, y que da identidad particular a cada uno de los personajes, permite percibir la transición de la pintura medieval española a las propuestas modernas procedentes de Italia. La paleta cromática, utiliza dominantes de rojos y detalles en dorado.
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